Thursday, 9 July 2009

lo relativo que es todo...

aquí sentada, sola, en este apartamento desierto y generoso, no dejo de pensar en lo relativo que es todo. la vida, la muerte, la felicidad, el individuo, la verdad. nada existe pero todo existe.

la vida se nos es dada, y la celebramos en cada cumpleaños, nos la celebran quienes nos rodean, felicitándonos, como si se tratara de un logro propio. y entre fiesta y fiesta, la vida se nos va en un segundo, y ni nos damos cuenta...los días, los meses y los años pasan mientras planeando nos ahogamos lentamente en la ansiedad pegajosa del vicio de pensar en el futuro. ese futuro que es inalcanzable, pues cuando llegamos a el este ya ha perdido su encanto, convirtiendose en presente y por ende siendo condenado a una sepultura prematura en nombre del próximo futuro. así somos.

la muerte nos aterroriza, sin darnos cuenta que no tiene sentido, pues cuando ella llega ya nosotros no estamos. pero a muchos, como a mi, lo que mas nos aterroriza de la muerte es que inevitablemente te va dejando solo, te roba de tu familia, de tus amigos. y es que en el fondo los adultos seguimos siendo como niños, lo queremos todo ahora y siempre, aunque muchas veces al tenerlo no lo apreciemos ni un poco...odiamos a la muerte, la reprochamos, a veces porque consideramos que llega demasiado temprano, a veces porque su retraso es imperdonable. duele perder a un ser amado, duele tanto que es como vomitar aire, tortura la incertidumbre de no saber si el adiós es definitivo, si lo ya vivido es todo lo que viviremos junto a esa persona. y además, ese vacío. ese vacío irrellenable que te deja desequilibrado y tambaleándote tembloroso, perspirando ira y armándote de indiferencia- falsa indiferencia, que para algunos eventualmente se convierte en realidad y para otros nunca pierde su calidad de chanchullo. a mi me pasa a veces que surgen preguntas, cosas en las que nunca habia pensado, y siento el impulso de consultarlo con alguien que ya no esta. es como una cachetada inesperada, que me deja una sensación de hormiguitas pero que despues de unos segundos se convierte en una oportunidad para llamar con el recuerdo a una persona que ame, y que nunca he dejado de amar. existe todavia, al menos en mi memoria.

la felicidad es lo que todos buscamos sin cesar, en todas partes: en personas, en pasatiempos, en logros, en viajes, en experiencias...la buscamos, la llamamos, la anoramos, la adoramos. y ella se nos entrega, sin limites y sin grandes prerrequisitos. esta alli, en el tanque lleno de tu carro despues de que tu hermano te lo pidio prestado. esta alli, en la sonrisa correspondida de un desconocido que nunca volveras a ver, esta en el sol que a pesar de las predicciones de lluvia se aparece decididamente de vez en cuando, acosado por las nubes que solo intentan cumplir con su trabajo, esta en esa cancion que siempre te hace saltar con tus amigas, en ese olor que envuelve la casa de tu abuelita, en el ruido que se oye al fondo cuando llamas a tu casa, en tantas tantas cosas. esta en tu seguridad en ti mismo, en el amor que das y recibis, esta en cada momento en que permitis que tu mente se libere de normas y obligaciones, de expectativas y pretenciones, y ves tu vida por lo que es: una oportunidad.

el individuo es uno de mis conceptos-obsesion. es tan curioso, como es entre verdad y mentira. el individuo existe, claro, todos lo sabemos. todos sabemos que tenemos un mundo propio, que creamos nuestra historia, tenemos nuestras ideas y sueños, y al final de cualquier debate se llega a la conclusión que cada quien hace de su vida lo que quiere, es lo único que verdaderamente le pertenece, y cada quien hace testimonio, a través de ella, de quien es. PERO, y es un gran pero...es al mismo tiempo una ilusión. creer que existimos, o que podemos siquiera existir como individuos. obviamente necesitamos llegar a existir a través de colaboración de dos personas, jaja, y luego, llegamos a ser personas por pura ósmosis. aprendemos y absorbemos, como esponjas, lo que vemos, lo que oímos, leemos, por puro reflejo. sin los demás no llegaríamos a ser persona: creamos el individuo que somos, lo construimos, a través de lo que aceptamos y rechazamos de otros individuos. es como un mercado de ideas y creencias, esto si, esto no, mucho de esto, poco de aquello, nada de eso. la paciencia, la valentía, la piedad, la honestidad...todo eso se lo debemos a quienes nos rodean, pues a través de ejemplos positivos o negativos nos han llevado a donde estamos. y viéndolo desde otra perspectiva, nada vale nada si no tenemos con quien compartirlo. como individuos es imposible ser felices, o exitosos, o amargados, o hipócritas. no somos nadie ni nadie solos.

la verdad es cosa seria- yo sinceramente no estoy segura de que conozca la verdad, ni creo creer en ella. No creo creer, o sea, no niego la (remota) posibilidad de que sí exista y que algún día me encuentre. es lo más relativo de todo, es mutidimensional, es compartida y no propia, y en esa característica se enraiza la imposibilidad del concepto. existen muchas versiones de un mismo evento, sentimiento, situación, realidad. es decir...la verdad si existe, pero no es una sola.

y después de tanta pensadera se hizo tarde y tengo que correr a mi clase de yoga. hoy estoy feliz- y no me disculpo por ello. encontré un trabajo que creo va a ser algo muy bueno para mi carrera, y estoy agradecida por eso. disfruto de todo, trato de no pensar en lo que me hace falta y lo que siento podría manejar mejor...pienso en lo que he logrado y en la persona que construyo día a día. encuentro consuelo en la seguridad que hay tiempo para todo...y además, como dice Pablo Neruda..."Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos. Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños..."

Sunday, 28 June 2009

El fétido aroma de nuestras burladas "democracias"


Hoy me despertó la apestosa noticia del golpe de estado en Honduras. Manuel Zelaya dormirá bajo "asilo" costarricense esta noche (corrección de última hora: dormirá en suelo nicaragüense por decreto chaveciano), mientras su país se revuelve en una asquerosa mezcla de ambiciones desatadas, inseguridad e incertidumbre.

Este es un día de llanto para todos los centroamericanos, sobre todo para los que vemos la luz del progreso en la vulgarizada promesa de integración.

Es lamentable que el desacuerdo entre distintas partes de un mismo gobierno haya llegado a esto- sobre todo porque no se puede decir que este lío no se viera venir, lo cual indica y evidecia que pudo haber sido evitado. Me sorprende que este tipo de recursos, tan típicos en los oscuros pero ya lejanos años de la guerra fría, vuelvan a utilizarse y que nuestras débiles democracias continúen siendo abusadas y agotadas más allá de lo creemos o creíamos posible.

Y como nos pasa siempre al resto de los mortales, nos quedamos alborotados y son lograr entender la totalidad de la situación, porque es imposible si no contamos con las fuentes de información adecuadas, si carecemos de gobiernos transparentes, si somos eternos espectadores y en ocasiones cómplices- de una dramática y eterna lucha de poderes. Sin embargo, una cosa me queda clara en cuanto a lo acontecido en el país vecino: Manuel Zelaya no es aquí la víctima. Las víctimas somos nosotros.

Un presidente no es omnipotente bajo términos democráticos; éste no cuenta con el poder y menos aún con el derecho de hacer lo que le plazca, aún si considera que actúa de la manera correcta. Muy al contrario, el presidente es un servidor del pueblo, y la condición suprema para ocupar el cargo es la promesa del respeto y protección del mismo y de su voluntad, expresada en la Constitución. No se vale querer mantener legítimamente el cargo queriendo imponer voluntades individuales sobre las reglas del juego. El dichoso Referéndum propuesto por Zelaya con el único propósito de poder optar a la reelección en las elecciones del año que viene carecía del apoyo de su gobierno, habiendo sido calificado de ilegal por la Corte Suprema de Justicia.

Yo no apoyo al golpe de estado; al contrario, considero que fue un grave error que tendrá repercusiones no sólo para Honduras, sino para el resto de Centro América. Sé, con certeza, que habían mejores maneras de solucionar el conflicto de poderes e intereses que causó todo el relajo, y es por eso que me causa tanto enojo lo sucedido, porque me quiebro el coco intentando comprender (sin éxito) porqué en países como los nuestros insistimos en abusar de nuestras débiles democracias, en lugar de utilizar las instituciones y mecanismos que nos ofrecen para solucionar nuestros problemas, mejorar nuestras condiciones de vida y de paso, acercarnos cada vez más a pertecer a auténticos sistemas democráticos.

Y ahora a ver qué pasa, y con Chávez en la costa...Dios mío, en qué nos hemos metido.

Thursday, 25 June 2009

"troppo vecchio"

Sus ojos hechos pepitas, pequeños y ligeros, se acercan a nosotros, buscándonos; oprimen su mirada un par de cejas que atormentadas parecen querer gritar algo, alborotadas en un completo desorden, pensamientos y sueños frustrados, allí atrapados, eternamente enredados en la crueldad del tiempo, que pasa sin absolver nada a nadie.

Su cara más bien es un lienzo, mezcla de colores y texturas, parece un óleo. Puntitos rojos que como hormigas trepan cuello arriba, invadiendo sus mejillas, delatan la caducada agilidad de sus manos- "tu abuela debe llevarlo al barbero" exhorto tímidamente a Max, sugerencia que esconde una súplica.

Nuestra visita es corta- pero la impresión infinita. "Los árboles mueren de pie" pienso, pero este es un hombre...un hombre que creó y destruyó, que escribió la historia a puño y letra; un hombre fuerte, pero no fuerte como un sauce; hoy se tambalea al caminar y posiblemente mañana caerá, estrepitosamente, y el mundo se sentirá un poco más vacío en su sofocado exceso.

Saturday, 23 May 2009

"Ni rico, ni pobre, ni familiar o amigo; simplemente guatemalteco de corazón"

"Estoy tan enojada. Sólo quisiera gritar; gritar y llorar, y llorar tanto que mis lágrimas se unieran en una inmensa y poderosa ola, y que esa ola se uniera a las olas de llanto del resto de los guatemaltecos honestos, que como yo merecen un mejor país; y que el furioso océano de nuestra tristeza y desesperación ahogue a todos nuestros abusadores, opresores y verdugos. Eso quisiera." -RWT

Estoy fuera de Guate- pero no he dejado de sufrir por la depravación de dignidad y la carencia de seguridad que se (sobre)vive en Guatemala. Es triste, muy triste, que un país tan lindo, lleno de gente tan buena, sufra tanto; pero no es coincidencia. El dicho que dice "cada pueblo tiene el líder que merece" no es justo a nuestra compleja realidad, pero algo de razón guarda: somos cobardes. Ya sea por costumbre o indiferencia, por "hueva" o por miedo, todos y todas nos hemos convertido en un pueblo de cobardes, en el que los pocos que se arriesgan y luchan son aún más vulnerables debido a la pasividad del resto, y en el que ser completamente ignorante (por decisión propia) e indiferente a las cosas se pasan y a la manera en la que pasan es lo considerado "normal". Es más probable que un partido de fut en el que seguramente perdemos (porque todos sabemos que jugamos como nunca, pero perdemos como siempre) despierte más ardor patriótico que la corrupción impune y la injusticia descarada con la que los gobiernos -en general- manejan nuestro país y moldean nuestras vidas.

Siempre me he preguntado porqué somos así, los guatemaltecos. Supongo que es, más que todo, costumbre. Después de todo, cuándo hemos saboreado verdaderamente "democracia"? Nunca; nunca, claro, un país de ignorantes está negado a dicho gozo. La democracia se gana, se trabaja, se construye, se suda. La democracia no se decide. No funciona así...

Desde la época de nuestra independencia hemos sido ovejas. Un rebaño que ya sea por temor (que sería lo más digno), o por "hueva" o costumbre o indiferencia, sigue a los pocos que se atreven a intentar dirigir la masa caótica que somos, trabajo que aunque reboza de ventajas y privilegios, demanda incontables sacrificios y se paga caro (tarde o temprano).

Lamentablemente muchos de los que toman cargo de nuestro destino, los que deciden dirigir a nuestro pueblo de ciegos-sordos-y-mudos (voluntarios) no lo hacen por mucho más que interés propio. Y nosotros les seguimos, desconfiada pero resignadamente, porque de alguna manera, asumimos que es más fácil aguantar aquello que ya aceptamos como "normal" que enfrentar la realidad de una forma "pelada" que aunque sin duda alguna implicaría aguantar más de un par de buenos "trancazos", al menos nos permitiría crear un futuro diferente para Guatemala.

No es secreto que nuestra historia no es un cuento de hadas. Muy al contrario, la historia de Guatemala es una historia de lucha de poder, de ambición codiciosa, élites rotantes, corrupción en todas sus formas, impunidad atroz, ignorancia demente, exclusión indiscriminada e indiferencia zombie. Nuestra independencia fue una farsa; nuestros gobiernos han sido repetidamente incapaces y deshonestos; nuestro "pueblo" es más bien una "población", que dividida por barreras culturales, étnicas, sociales y económicas, nutridas por una fuerte tradición de discriminación heredada, y reforzadas por un auto-estima nacional inexistente, desafían una identidad nacional aún por construirse. La única reseña histórica que tenemos de un movimiento auténticamente popular que reuniera a los diferentes sectores de la sociedad es la revolución del 44, que poco nos duró, pero mucho los dejó.

La manifestación de mañana, Domingo 24 de Mayo del 2009, dice mucho del pueblo (entiéndase: pueblo) de Guatemala; nos estamos despertando, pero primordialmente: nos estamos uniendo. Debemos darnos el mérito que merecemos, pues la situación en la que vivimos genera mucha desconfianza y temor; pertenecemos a una sociedad violenta y sumamente desigual; las heridas y cicatrices causadas por el Conflicto Armado Interno siguen abiertas, no han podido cerrar, pues son constantemente infectadas por la bacteria de la corrupción, el germen de la injusticia y el microbio de la impunidad. Conocemos, de nombre y apellido, a varios de los parásitos que se alimentan de nosotros, que nos matan lentamente, que nos niegan, descaradamente, la posibilidad de vivir como merecemos, como seres humanos, como guatemaltecos con derechos y con dignidad.

El asesinato del Licenciado Rodrigo Rosenberg llevó a la publicación un video en el que él mismo nos habló con (co)razón a todos los guatemaltecos. Su testimonio despierta un sentimiento denso y pesado que se traba entre el pecho y la garganta. Me parece curioso, pero acertado, que la publicación de este video, sea comparado con el escándalo de Watergate. Aunque lamentablemente se trate de un evento mucho más trágico, el video de Rosenberg logró exponer las violaciones cometidas por el gobierno, representantes indignos, aquellos a los que despreocupadamente confiamos las riendas de nuestros futuros. Y aunque no seamos una democracia auténtica, quiero imaginar que como líder, habiendo sido electo, debe de surgir algún sentido de responsabilidad y un concepto, aunque vago, de honor, con el que se deben de manejar los asuntos que conciernen a millones de personas. Ser una persona que irrespeta a otros, ser deshonesto, ser injusto, ser corrupto, es aboninable en todos; pero es imperdonable en un líder.

Espero que así como el escándalo de Watergate causó la renuncia del Presidente Nixon, este lamentable hecho produzca los cambios que necesita Guatemala, y dé el castigo justo a quienes son responsables. Pero más que eso, espero que este escándalo provoque un cambio auténtico y permanente en nuestros corazones y en nuestras mentes, y nos enseñe a ser el pueblo que corresponde a una democracia; un pueblo participativo, informado, un pueblo que audita, que demanda, que se involucra.

Quisiera poder estar presente, al lado con todos los que mañana se manifiestan. Estoy con mi país, con su pueblo, con aquellos que luchan por cambiar su destino, aún estando a un océano de distancia. Que mañana sea un día histórico en Guatemala, que sea el inicio de la transformación, que todo salga en orden y en paz.

Mi corazón forma parte del "tsunami blanco". Está justo en medio de la ola...